sábado, 9 de diciembre de 2017

este libro no cabe en ninguna biblioteca

hoy desperté
con flores en los ojos
harta del silencio
abrasador del mediodía,
con un sol alto, imponente
impaciente por entrar
por la puerta verde
de mi cuarto verde

por toda la casa corre una brisa suave
que acuna los pensamientos
el techo abierto, el paredón blanco,
la luz dibuja formas entre los árboles del patio.

nada pasa, o quizás todo.
En esta casa hay un rumor que no conozco.
me asusta la felicidad de encontrarme alegre
me alivia la tibieza soleada de la atmósfera barrial

una música lejana,
ningún auto,
un ladrido.

Un mate amargo que preparo
festejando para mí,
que me urge la vida.







lunes, 6 de noviembre de 2017

l u n e s

de nuevo es lunes. Hace un calor enorme, húmedo,
las nubes aplastan.
La ciudad es gris, monótona, vacía. 
Resuenan todos los ruidos posibles
y al mismo tiempo hay algo que calla,
nada pasa.
La gente sola
camina.


Almuerzan
hablan por celular. Conversan.

pero yo
agarro un balde verde


vierto desde el balcón 
los restos del domingo.

domingo, 29 de octubre de 2017

augurios

En la arboleda más triste del mundo habitan unos seres incomprendidos y ajenos a estas tierras llanas y extensas.
Son los pequeños augurios con forma de estrella y con una lengua larga, muy larga, y salada como el mar.
Son azules y pintorescos, y a veces se pueden volver transparentes, cuando se precipitan sobre los transeúntes abriendo sus alas pequeñas y cayendo en picada sobre las cabezas de aquellos que pasean por el camino principal de la arboleda rodeado de rosas azules y silvestres, en las eternas tardes de calor agobiante y que generalmente, son jóvenes enamorados que se toman de la mano y que recitan palabras que les dictó de memoria su corazón durante la noche anterior.

No hay nadie que sepa sobre estos seres. Solamente sabe sobre ellos el Dios Olvidado.
Es un Dios que está triste porque ya nadie lo venera. Porque los humanos se han puesto a hacer otras cosas más importantes que creer en él y ya nadie se acuerda de rezarle, ni de evocarlo, ni siquiera ante la más devastadora catástrofe o la más intolerable incertidumbre. Se siente solo hace siglos. Espera pacientemente una y otra vez, pero luego se frustra. Se cansa cada vez más de no ser solicitado. Se cansa entonces, de ser un Dios y desea poder extinguirse como los animales terrestres. Morir al fin, saber qué hay del otro lado.
Así es como nadie acude al Dios olvidado y él piensa que es porque ya no lo necesitan.
Comienza a experimentar un vacío tan hondo como el espacio celeste, considera que se quedó sin identidad. O que perdió el trabajo.
No sabe llorar porque los Dioses no lloran ni ríen como hacemos los humanos. Ellos hacen ambas cosas al mismo tiempo, todo el tiempo.

Hasta que un día, el Dios Olvidado, recordó a los pequeños augurios alados que había creado una noche de infatigable alegría y emoción, y con un enorme esfuerzo.
Eran sencillos pedazos de él que había olvidado que existían.
Así que salió a buscarlos por el fondo del mar, por los tupidos valles del norte de África, por las extensas cadenas de la selva amazónica y hasta por las nubes bajas ennegrecidas de tierra.
Pero los augurios no estaban allí.
Estaban todos juntos, en un sólo lugar, en la arboleda más triste del mundo, en un país lejano, en un país del Sur.
El Dios se puso triste nuevamente al no encontrar a los augurios. Desistió de la búsqueda. Se enojó con él mismo, y por su misma e inevitable rabia, se arrancó ambos ojos con sus propias manos en un intento inútil de acabar con su existencia.
No murió porque los Dioses no mueren. Pero quedó ciego por el resto de la eternidad.

Y una tarde mientras jugaba con el viento oceánico de las costas del caribe, oyó a un augurio pequeño volar hacia él y lo sintió posarse sobre su cabeza. Era uno solo. Uno.
Y entonces, el Dios Olvidado comprendió que los augurios y él habían estados separados durante muchísimo tiempo. Y que ya no se reconocían, ni se necesitaban. Y que solamente aquél augurio le quedaba, quizás por casualidad, quizás porque estaba perdido.

Y entonces, fue cuando el pequeño ser alado, apenas si se sostuvo sobre la cabeza del Dios. Agonizó pocos minutos sin emitir sonido, para luego morir tranquilamente.
Y entonces su cuerpecito se fue con el viento oceánico.
Y nunca volvió.
El Dios olvidado, lloró lágrimas de mar y pensó que probablemente, los augurios habían encontrado algo gratificante que hacer, más que simplemente existir de forma errante y desordenada.
Y se acordó de pronto, de que a los augurios les encantan los árboles.
Supo al fin que debían encontrarse todos juntos (andan siempre juntos), en alguna arboleda perdida del mundo.

y además, en un ceguera imparcial e inapelable, recordó que a los augurios les encanta deslizarse sobre las lágrimas absolutas de los jóvenes enloquecidos de amor.

viernes, 27 de octubre de 2017

Veinte TIPS para las jóvenes que quieren viajar a Europa y no tengan un mango:


1) No desesperar. Nadie viaja a Europa con el corazón atragantado en la garganta y a punto de descomponerse de los nervios. Se debe ser paciente, muy paciente, y procurar evitar tener accidentes, quedar inmovilizada de por vida o ciega, y tomar todos los resguardos necesarios para no morir repentinamente, mientras se realizan todos los preparativos.

2) Conocer gente que haya viajado a Europa y que sea casi tan pobre como usted: las experiencias ajenas acerca de las múltiples estrategias y variantes que los seres humanos de Buenos Aires tenemos para arreglárnosla como sea y partir hacia el primer mundo son siempre más que inspiradoras. También conozca gente que tenga mucho dinero y que por eso haya podido viajar. Pregúntele de dónde sacó o cómo hizo tanto dinero y considere seriamente dedicarse a la actividad mencionada. 

3) Esté al tanto del precio del dólar y del euro los descuentos en los pasajes de avión, la cantidad de millas y horas de vuelo, seleccione en su cabeza los tipos de vivienda en los que estaría dispuesta a alojarse, hágase un mapa de subterráneos y trenes de aquella/s ciudad/es que quisiera visitar y procure hacer las averiguaciones necesarias en las embajadas pertinentes, respecto de los costos y tiempos para la entrada y permanencia en el país o los países de destino. Esto se debe a que, de presentarse alguna oportunidad repentina, se debe estar totalmente preparada para afrontar el viaje y arribo hacia un nuevo continente.

4) Si tiene la fortuna de conocer algún o alguna joven europeo/a mínimamente guapo/a y cordial, no dude en casarse de inmediato para obtener de esa manera la ciudadanía europea y así será mucho más fácil el ingreso a los países de la región. Si usted o él/la joven en cuestión se oponen a la institución del matrimonio por algún motivo moral y/o religioso entonces tenga con dicha persona algún hijo o hija y asegúrese por todos los medios posibles, que sea cumplida su intención de que el bebe nazca en territorio europeo. 

5) Ahorre todo el dinero que pueda. Como mínimo, asegúrese de tener lo suficiente como para no morir de hambre o de sed si alguna vez se encuentra perdida o sola en algún paisaje europeo. Cómprese una billetera o un chanchito de esos para ahorrar monedas para asegurar el dinero que vaya ahorrando y no le confíe a nadie su ubicación ni existencia. NO ABRA CUENTAS BANCARIAS NI PONGA EN CIRCULACIÓN SUS AHORROS. No se olvide nunca que el dinero real es mejor que el ficticio. 

6) Venda objetos personales que no use como ropa, discos, libros, instrumentos musicales, recuerdos de valor, muebles, zapatos, joyería, artefactos, utensilios de cocina, o cualquier otra cosa que le permita engordar su chanchito (y aprovechar para deshacerse de todo aquello que no usa o que ya no le sirve o trae malos recuerdos).

7) Búsquese algún hobby tal como aprender y enseñar un idioma (éste le sirve para practicar las lenguas europeas que no sean el castellano), hacer artesanías, pasear mascotas, reparar objetos, escribir estupideces en un blog, ser detective, sicaria, delincuente, youtuber, actriz famosa, etc., y aproveche ese dinero para comprar una maleta lo suficientemente grande como para viajar a Europa (y abrigo, si le alcanza). 

8) Lea día por medio las noticias de los principales diarios del primer mundo. Saber la situación política es pertinente para mostrarse interesante y atractiva frente a los nuevos contactos europeos que aparezcan en su vida.

9) Haga cursos de idiomas, talleres con extranjeros, grupos de estudios de alemán, lea revistas en inglés, vaya a ciclos de charlas sobre el anglosajón antiguo que tanto amaba Borges, rodéese de la cultura europea y de europeos que estén de visita, imite sus formas de hablar,aprenda sus códigos y sus modismos. Adopte su mismo humor, tengas similares conversaciones. Siéntase como una europea. 

10) Si tiene familiares europeos aproveche para intentar sacar alguna ciudadanía, contactarse con primos lejanos que no sabe si existen pero que pudiera alojarla cuando sea la hora del viaje, y sino, regodéese de su apellido europeo (si lo tiene) y explíqueles a todos sus nuevos contactos su origen y hábleles de las regiones de donde provienen sus parientes, muéstrese segura de que va a viajar.

11) Confíe en que el universo está de su lado. Respire tranquila y serénese. Siéntase calma y segura. Decidida. Aprenda a ver el mundo con ojos de superioridad, si puede hasta camine y mueva los brazos de otra manera. Convénzase usted misma de que va a viajar. Mire fotos y documentales de las ciudades a las que quiera ir. Asegúrese de reconocer sus calles y monumentos principales. SIÉNTALAS. Sueñe con ellas, descríbalas como si hubiera estado.

12) Aproveche las redes sociales que existen para buscar becas, concursos, pasantías, viajes de intercambio o cualquier otra oportunidad acorde con sus habilidades, que le permita pisar territorio europeo (de aquí la importancia de los puntos 3 y 5). Si no tiene redes sociales créeselas, asegúrese de contar con computadora e internet.

13) Victimícese frente a sus amigos, familiares y ex-parejas que han viajado a europa, haciéndoles sentir culpa de que ellos hayan viajado y usted no. Explíqueles la importancia que tendría para usted este viaje. Insístales en su voluntad de viajar. Pídales dinero prestado, recurra a cualquier humillación posible para conseguirlo, prométales cualquier cosa, invénteles cualquier excusa. Luego usted sabrá medir a quién le devuelve el dinero y a quién no.

14) Intente meterse de forma ilegal en algún barco o avión que viaje a Europa y que pueda trasladarla hasta allí. Esta opción es riesgosa y poco probable, pero es una posibilidad siempre presente.

15) Búsquese un trabajo formal. Luego de quedar contratada de forma efectiva, accidéntese a propósito y cobre una indemnización o hágale juicio a la empresa (esta es recomendable para aquellas que cuenten con amigos o familiares abogados).

16) Haga carrera política en algún partido nuevo y en ascenso. Milite, discuta, active, reparta volantes, organice actividades, ascienda, conozca gente, sea la mejor chupamedias del planeta. Llegue a un puesto político bien remunerado o conviértase en asesora de alguien con poder. OJO: NUNCA PERDER DE VISTA QUE EL OBJETIVO  DE TODO ESTO ES LLEGAR A EUROPA. ASEGÚRESE DE NO TENER REPRESALIAS GRAVES PARA SU INTEGRIDAD FÍSICA O PSÍQUICA EN CASO DE ABANDONAR REPENTINAMENTE LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA.

17) Estudie para azafata, pilota de avión, o carreras que generen excelentes ingresos y que le permitan viajar. Incluso puede llegar a puestos de Gerente, Directora o CEO (esta opción es muy recomendable porque es segura, pero es a largo plazo, y sujeta a los vaivenes de la coyuntura y de la vida suya en general, y más para nosotras las mujeres). No tenga hijos ni se compre propiedades. Ambos representan cuantiosas sumas de dinero que debe usted destinar a su viaje. No pierda nunca el horizonte.

18) Si es creyente de alguna religión, rece. Sino, invéntese algún Dios o Diosa de su agrado y récele, háblale, venérelo/a. Se sentirá en paz y con energía para insistir en su objetivo en caso de no haberlo logrado todavía.

19) Si todo lo anterior no funciona, búsquese un trabajo explotador y de muchas horas pero bien pagado, de modo que le permita ahorrar bastante dinero por mes. En caso de conseguir un trabajo así propóngase una dieta económica (y equilibrada, que no debilite su salud), coma arroz, lentejas, fideos. Tome agua y de postre fruta. Viaje a todos lados en bicicleta para ahorrar viáticos e invente alguna excusa para vivir en la casa de algún familiar o amigo de prestado. Nunca revele ANTE NADIE su verdadera intención, y recuerde que victimizarse en una opción quizás desagradable pero efectiva siempre.

20) La última opción de haber fracasado todas las anterior por obra indescifrable del destino, es construir una balsa con sus propias manos y disponerse a cruzar el océano entero al estilo Cristóbal Colón. Esta opción, por ser la última, es también la más riesgosa. Tenga en cuenta que puede perder su vida en este intento. Usted evalúe la situación, dependiendo de sus ganas, su ánimo, sus fuerza y su estado mental. En caso de decidirse a hacerlo tome todos los recaudos necesarios y escríbale una carta explicándole la situación a su familia y/o seres queridos. De asumir esta opción, le advierto desde ya, que usted es una joven muy valiente. Si tiene éxito con su balsa y logra llegar al otro continente, o si logra al fin su sueño mediante alguno de los anteriores tips mencionados, créame que nada habrá sido inútil, todo habrá valido la pena.



P.D.: Cuando llegue a Europa y luego de haber recorrido los lugares y de haber disfrutado bastante y tenga un buen rato para echarse y descansar, aproveche y agradézcale a su Dios/a, a sus familiares y amigos que le prestaron dinero o la alojaron en su casa. Siempre hace bien agradecer, no lo olvide.

jueves, 26 de octubre de 2017

él
y su risa de pájaro silvestre
sus ojos enormes, largos
que no tienen fondo
sus cabellos oscilando
frente al mismo viento suyo
su frente áspera
su boca inmediata
sonriendo sin fin,
atesorando
algún misterio
una especie de clavícula en su cuerdas
de guitarra
vocales
que evoca
su voz
QUE VIBRA
que vive

que aguarda

martes, 24 de octubre de 2017

Soñar con el Caribe

Soñar con el Caribe es como viajar gratis durante algunas horas y sin tener que hacer las valijas. El mar era turguesa y transparente, casi parecía ficticio, al igual que la arena que era blanca y frágil como si estuviera hecha de polvo de huesos de gaviota. Había algunas palmeras que acomodaban el paisaje para convertirlo en una postal turística. Y yo estaba allí, alegre, impresionada, conmovida ante semejante maravilla de la naturaleza, que sobrepasaba absolutamente todos los límites de mi imaginación y superaba por demás mis expectativas. Y sin embargo, allí, en ese lugar soleado, oceánico y único, yo no era feliz. No lo era. Sufría en soledad algo que callaba en el fondo, muy adentro, como si me apretara en los pulmones algún bicho de mar extraño. Yo veía a los demás jugar y divertirse enérgicamente entre las olas. Y yo no podía. Una fuerza extraña me impedía reír, ni siquiera ya entusiasmarme. En mi sueño yo me daba cuenta de que no pertenecía allí, que al final, había sido todo un sueño dentro de aquél sueño en el que yo creía que unas vacaciones al Caribe serían un descanso necesario para mi espíritu. Pero no, nunca es así. Yo non pertenecía allí en mi sueño y quizás, no pertenezca nunca a ningún lado.

lunes, 23 de octubre de 2017

cómo elaborar la savia de las ausencias que más que ausencias son fantasmas
cómo decirle a mi hija que no nació que daría por ella la vida que no tengo
cómo estrechar mis brazos hacia mi abuelo muerto, cómo rescatar del fuego a mi gata asustada
cómo revertir este impulso de saltar hacia el vacío
porque lo que pesa en el alma es tan poderoso
como el arte
como el tiempo
y esos ojos grises de guerra nuclear
y tu boca que difama la violencia
esos gritos seculares que no dicen nunca nada
la derrota implícita de no saberse aquí
por qué para qué
la frustración
la calle
el humo de las gomas quemada que huelen a insistencia
los trozos de humo que no dejan jamás
de mirar hacia adelante
de ser
de ser